miércoles, 27 de noviembre de 2013

La historia en tiempo presente

  • por Julián Miana estudiante de Cs. de la Comunicación para el Diario del Juicio

Francisco Rafael Díaz tiene 91 años.  Ha vivido la historia argentina reciente. Vivió durante la década infame, vivió el ascenso de Juan Domingo Perón y desgraciadamente las múltiples dictaduras. Vivió el regreso a la democracia, vivió el menemismo y hoy, vive el juicio de lesa humanidad “Megacausa Arsenales y Jefatura de Policías”.

Don Díaz, como se refiere a él toda la comunidad de familiares de víctimas, fue secuestrado por la dictadura en 1975  y 1976 en dos episodios y en ambos fue liberado. Su hijo –también llamado- Francisco Rafael Díaz fue secuestrado en 1978.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Alegatos Días 4, 5, 6 y 7

  • por Natu Mamaní estudiante de Cs. de la Comunicación para el Diario del Juicio

La Fiscalía empezó sus alegatos haciendo un recorrido de las pruebas que consideraban, debían tenerse en cuenta al momento de la valoración de la sentencia como así también de los variados intentos de ocultar esas pruebas por parte de los militares.
Trataron además cada caso por separado. Hicieron referencia a las pruebas que se quemaron aunque resaltaron que las pruebas más valiosas eran los testigos, los familiares y los sobrevivientes. Es por esto que se habló de las  amenazas sufridas  por los testigos, los abogados de la querella, de la CONADEP, los diputados y abogados de la Bicameral y los organismos de Derechos Humanos.

martes, 19 de noviembre de 2013

La dimensión humana del sufrimiento

  • por Tina Gardella para el Diario del Juicio

“Recoger la palabra secreta, escuchar lo no testimoniado, ahí nace toda escritura, toda palabra como testimonio” dice Giorgio Agamben.

Así lo hicieron, evidentemente,  los integrantes de la Fiscalía. En su extenso y profundo alegato,  han llevado adelante un recorrido por los diferentes casos que representan las historias de vida truncadas  en los CCD Jefatura y Arsenales.
Pero este recorrido, necesario y propio de las prácticas jurídicas institucionalizadas, estuvo enmarcado no sólo por los testimonios como valor de evidencia probatoria; más allá de lo prolífico e incuestionable de la prueba, se relacionaron  testigos, víctimas, imputados, lugares, tiempos, espacios, hechos, momentos y además, lo no dicho; lo no dicho por indecible.

domingo, 10 de noviembre de 2013

La Megacausa y los delitos sexuales como delitos de lesa humanidad

  • por Fernanda Rotondo estudiante de Cs. de la Comunicación para el Diario del Juicio

El jueves 22 de agosto J. N. O. dio uno de los testimonios más espectrales en materia de delitos sexuales. Después de 37 años de haberse permitido y obligado a callar, confiesa: “Ya estaba ultrajada, ya estaba hecha un trapo viejo”,  “dejaron desecha mi vida”…Como un eco,  lo repite innumerables veces  hasta caer en las lágrimas.

Aun con la difícil cuestión de cargar con cada palabra y cada instante vivido durante su desaparición, la víctima pide que no se aplique el protocolo de desalojo de sala y se dispone a contar imágenes que todavía no la abandonan.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Alegatos Día 3

  • por Julián Miana estudiante de Cs. de la Comunicación para el Diario del Juicio


El día jueves 7 de noviembre, el 3er. día de alegatos en la Megacausa, se inició con el querellante Daniel Mendivil; el alegato se centró en la figura de la imputada María Elena Guerra y la usurpación de la casa del matrimonio Araldi- Oesterheld, situada en la calle Frías Silva al 200.
Sobre los alegatos mismos Mendivil aseguró que “no es el imputado el que debe alegar por su inocencia, sino el ministerio público fiscal el que debe quebrar con el principio de inocencia”.

En cuanto al caso del matrimonio y la usurpación del inmueble, el letrado ofreció numerosas pruebas de la histórica posesión de Onésimo Orfilio Marini, quien primero les alquiló la casa y luego comenzó las negociaciones para vendérsela. 
La casa de Frías Silva es tomada en Agosto del año ’76 por la policía de Tucumán. A fines de Septiembre la imputada María Guerra entra en la casa, regalada por Roberto Heriberto Albornoz.

lunes, 4 de noviembre de 2013

El valor del testimonio

  • por Tina Gardella para el Diario del Juicio

Han hablado los imputados y han alegado las querellas.

Han hablado los imputados para certificar una vez más, que detrás de lo terrorífico acontecido no se encuentra la fatalidad sino una estrategia deliberada, y como tal, negada.
Y han hablado las querellas para exponer las razones de sus pedidos de condenas. Han sido jurídicamente solventes,  históricamente precisas y políticamente acertadas.

Pero además han agradecido y destacado, el valor del testimonio; valor desde lo jurídico, desde lo histórico, desde lo político; el valor de ese decir de hombres y mujeres que, cargando su historia y la de quienes no están, dieron cuenta de lo sucedido, en palabra y acto.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Alegatos Día 2

  • por Natu Mamaní y Julián Miana estudiantes de Cs. de la Comunicación para el Diario del Juicio

El día viernes 1 de noviembre, la audiencia comienza con el alegato de la Dra. Julia Vitar. La abogada dio argumentos de por qué la violencia sexual debe ser considerada delito de lesa humanidad y debe ser juzgada como una entidad diferente a la tortura.
Además agregó que los crímenes cometidos en Tucumán durante la dictadura militar no solo fueron crímenes de lesa humanidad sino practicas genocidas.
Explicó que los crímenes de lesa humanidad son delitos cometidos contra una población civil indiscriminada utilizada con fines diferentes a lo que significa el delito en sí mismo. En cambio el genocidio, siguiendo a  Daniel Feierstein, hace referencia al ataque discriminado contra determinados grupos y determinados miembros de la población. Vitar aseguró que fue esto último lo que sucedió en Argentina y en la provincia de Tucumán durante la dictadura militar.