viernes, 6 de mayo de 2016

La prueba que erradica mitos

  • por Javier Sadir de La Palta para el Diario del Juicio
PH @HijosTucuman en twitter

Volver a la sala. Sentir los nervios de las audiencias. Sentir bronca. Emocionarse. Enorgullecerse. Y volver a pensar en ideales, decisiones, responsabilidades y derechos. Todo eso pasa en una audiencia que debate crímenes de lesa humanidad. Crímenes considerados responsabilidades de una dictadura. De un sistema político perverso, sin derechos y sin lugar para todos. Pero, ¿qué pasa cuando esos crímenes no se comenten en un sistema totalitario? ¿En qué apoyarse cuando los crímenes fueron cometidos en democracia?.

La Megacausa Operativo Independencia tiene la particularidad de reunir todas las causas con anterioridad al golpe de Estado de 1976. El juicio tiene 270 víctimas, 20 imputados, más de 1400 testimonios y alrededor de 700 testigos en sala. “Es un juicio que por sus dimensiones y por la cantidad de víctimas es el más grande que tenemos ahora”, dijo el fiscal Pablo Camuña y agregó que “lo que se sostiene es que se probó en Tucumán el plan criminal que luego sería extendido a todo el país”. Y ahí, en la prueba está la esperanza. La esperanza de que la sociedad pueda entender que no se trató de una guerra entre dos demonios, sino de un plan sistemático global de exterminio que fue responsabilidad del Estado, y que fue capaz de acabar con la democracia. “Hoy por hoy tenemos ante la cámara federal de apelaciones el procesamiento de 20 imputados más”, explicó Camuña y dio el ejemplo de juicios como el de La Perla, en Córdoba, que a medida que avanzó el proceso, los imputados fueron sumándose al juicio. Esto es algo beneficioso para todas las partes porque los testigos y las víctimas no tienen que declarar dos veces y los imputados no tienen que esperar un año para que se resuelva su situación procesal.

El jueves inició la primera audiencia, donde se leyeron los requerimientos de elevación a juicio. Los hechos dan cuenta del genocidio. “A lo que se alude es a crímenes masivos que afectan a la población civil. Es un ataque a la población civil y eso es lo que caracteriza a este tipo de casos”, aclaró el fiscal. Entre las víctimas se encuentran sobrevivientes, fallecidos y desaparecidos. “Casi la mitad de los testimonios son sobrevivientes. También van a declarar familiares y compañeros de militancia de las víctimas”, informó Camuña dejando en claro que se espera que los testimonios echen luz sobre lo ocurrido con los 116 desaparecidos que involucra la causa. Cabe aclarar que desde la fiscalía se solicitó el resguardo de los testigos víctimas, un sistema de alerta tempranas en el caso de amenazas o impedimentos de su libre declaración y acompañamiento psicológico.

En cuanto a los imputados, en la primera audiencia se debatió acerca del posible sobreseimiento de Enrique Benjamín Bonifacino, quién estaría atravesando problemas de salud mental. Ante esto la fiscalía solicitó una junta médica para comprobar su enfermedad, pero la defensa se opuso al considerar que este pedido sometería al imputado a un “tormento”. El tribunal resolvió no hacer lugar al pedido de fiscalía, pero no apartó al imputado de la causa. Por ello, Bonifacino mantiene la prisión preventiva. Es importante recordar que los imputados están detenidos a los fines de la realización de la audiencia. “La finalidad es garantizar el proceso. Es muy complejo tener veinte personas a disposición del tribunal durante dos días de debate. Entonces hay una previsión en el código procesal penal que lo permite”, aclaró Camuña.

Acompañar las audiencias es entender la historia de otra manera. Es reconstruir todo lo que fue aniquilado y entender que más allá de los discursos, detrás de todo, hay historias que fueron calladas, borradas y destruidas. Historias de la que todos los argentinos son parte. Y el Operativo Independencia es la prueba más grande de eso.

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