jueves, 28 de julio de 2016

Reivindicaciones y exigencias de los OODDHH del NOA, ante la reunión del Consejo Federal de Derechos Humanos de Tucumán

PH tomada de APA Prensa

La siguiente es una nota entregada ayer a cada uno de los consejeros de las 23 provincias más C.A.B.A., al Secretario de la Nación y al Representante Regional de la Oficina para América del Sur del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, durante la primera jornada del Consejo Federal:

San Miguel de Tucumán, 27 de Julio de 2016


Ante la reunión del Consejo Federal de Derechos Humanos en Tucumán,  y en el marco de los 200 años de la Independencia de las  Provincias Unidas en Sudamérica”, los Organismos de Derechos Humanos de la región NOA reivindicamos una vez más las líneas políticas históricas de nuestro  sector y aquellas acciones de los gobiernos democráticos, que pusieron a nuestro país, a la cabeza de las naciones que promueven y ejecutan no solo los derechos básicos sino los vinculados a los derechos políticos, económicos y sociales y  avanzamos en terrenos que tuvieron que ser construidos, como los de verdad, memoria y justicia.

Queremos hacer llegar a esta reunión nacional de los secretarios de Derechos Humanos del país, una serie de inquietudes y preocupaciones sobre el estado actual de problemáticas específicas, que están presentes a nivel nacional, o en algunas provincias, en particular.

Comenzamos afirmando que sostenemos la necesidad de garantizar presupuestariamente la realización de todas las etapas que intervienen en la realización de los juicios por delitos de lesa humanidad. Al respecto consideramos que no es suficiente proclamar, como lo han hechos tanto el poder Ejecutivo Nacional como la  Corte Suprema, que esos juicios son “política de estado”. Al respecto tenemos que, contradictoriamente:

A - se ha dado de baja a personal vinculado a diferentes áreas implicadas en la consecución de justicia;

B - se adeudan pagos desde hace meses, a tareas realizadas por peritos (caso Pozo de Vargas en Tucumán y fosas Arsenal Miguel Azcuénaga en Tucumán; el pago a los taquígrafos de los juicios en Jujuy);

C - los prolongados plazos que la justicia tiene para resolver las cuestiones traídas a su conocimiento, ha terminado implicando que múltiples procesos, pese al tiempo transcurrido, sigan sin tener condenas firmes. Esto ha generado que acusados condenados se encuentren en libertad. A esa situación le sumamos lo que consideramos liviandad con la cual la Justicia Federal concede prisiones domiciliarias a los imputados en causas de lesa humanidad, criterio que rechazamos y acerca del cual, sostenemos no se aplica, con idéntica vara,  en otro tipo de delitos;

lunes, 25 de julio de 2016

“Les pedía que me mataran, porque no aguantaba más”

  • por Valeria Totongi para el Diario del Juicio
La Escuelita de Famaillá
PH Luciana Cerimele



Una testigo que declaró bajo reserva de identidad contó que tenía 15 años cuando la secuestraron. Durante todos los días de su cautiverio en “La Escuelita” sufrió tormentos y abusos. Pasaron 41 años y todavía sufre secuelas.

Faltan pocos días para que se reinicien las audiencias del juicio por los delitos cometidos durante el Operativo Independencia. Después de tres semanas de receso (la primera porque coincidía con los festejos del  Bicentenario, la dos siguientes por feria judicial), vale la pena retomar algunos de los relatos que ofrecieron valientemente víctimas y sus familiares sobre la brutal represión a la que fueron sometidos por parte de las fuerzas armadas y de seguridad, antes y durante sus secuestros.

El jueves 30 de junio declaró, como testigo de identidad reservada (se desalojó de la sala al público y a los imputados) una mujer que tenía 15 años cuando la patota entró a su casa, en un barrio de La Reducción. Pasaron 41 años y todavía recuerda con detalle esa noche y las noches siguientes, las que pasó en el centro clandestino de detención conocido como “La Escuelita de Famaillá”.

miércoles, 20 de julio de 2016

Estamos en problemas…


  • por Tina Gardella para el Diario del Juicio
PH tomada de Twitter



Cual juego de gran bonete “yo señor, no señor” nadie se hace cargo de la presencia del Operativo Independencia en el desfile del Bicentenario. Y decimos Operativo Independencia porque más allá de quienes desfilaron, la irradiación de su representación y proyección, los excede. Por eso, estamos en problemas

Como puesta en escena que lo es, un desfile es un acto público y por lo tanto político. Responde a objetivos y se diseñan estrategias al respecto. Forma parte de la construcción de subjetividad en tanto lo colectivo materializa todo simbolismo de pasado, presente y futuro. Que haya estado o no en el guión, que hubo o no infiltración, que los conductores esto y los controles aquello, que sí, que no… son muestras de que no se delimitó la responsabilidad política del hecho. Responsabilidad que da cuenta de que no hubo confusión por el significante “independencia” como bien lo expresa la socióloga María Pía López, sino más bien la decisión de desplazar el significado. Por eso, estamos en problemas…

viernes, 15 de julio de 2016

Marcha de la bronca


  • por Marcos Escobar para el Diario del Juicio
PH tomada de Twitter



Doscientos años han pasado desde que nuestras gargantas intentaron gritar “libertad”, doscientos años desde que nuestros próceres, nuestros verdaderos próceres intentaron gritar “libertad”. Doscientos años desde nuestra primera independencia, nuestro primer grito libertario, nuestro primera ruptura de cadenas. El primer intento de un pueblo por liberarse de sus opresores. Hace doscientos años, esas personas gritaron independencia.

Ha pasado el 9 de julio de 2016 y ese grito parece perdido ante el compás de una marcha.
Es muy probable que las personas de 1816 no entendieran que la libertad no era solo cortar las cadenas que nos ataban con España. Sería complicado explicarles que el camino que debe transcurrir un pueblo para llegar a  su plena soberanía no es solamente político, sino económico.

En estos festejos, después de doscientos años de ese primer grito patrio, de ese grito latinoamericano, mestizo y criollo. Hoy, después de doscientos años de historia, tenemos a un rey español, presenciando el desfile en el que participaron los genocidas  responsables del Operativo Independencia, que ahora osan llamarse “ex-combatientes”. Como si hubieran peleado una guerra, como si hubieran libertado una nación, como si fuera que sus actos no hubieran sido acciones  cobardes para tratar de adoctrinar al mismo pueblo que juraron proteger. Como si nosotros no tuviéramos memoria.

martes, 12 de julio de 2016

COMUNICADO DE PRENSA: Desfile de apologistas del genocidio a 200 años de la Independencia

Los abajo firmantes, organismos de derechos humanos, organizaciones sindicales, y militantes de derechos humanos, expresamos nuestro más enérgico repudio, a las expresiones desarrolladas durante el “desfile cívico-militar” llevado a cabo en  el marco de los festejos por el Bicentenario de la Independencia Argentina.
Nos referimos concretamente, el permitir desfilar a personas bajo la consigna “Soldados del Operativo Independencia”, con indumentaria militar y estandartes, denominándose a sí mismos como “ex combatientes” en clara reivindicación y apología del terrorismo de estado, haciéndolo incluso mezclados con ex combatientes de Malvinas pretendiendo, canallescamente, ponerse en pie de igualdad.
Este episodio, tuvo su correlato en CABA, con una columna de desfile encabezada por el ex carapintada Aldo Rico, quien atentó contra la Democracia Argentina en finales de la década del 80. También desfiló el genocida condenado y recientemente liberado por la Cámara de Casación, Carlos Carrizo Salvadores responsable de la Masacre de Capilla del Rosario.
Grupos como el mencionado, apologéticos de los peores golpes a la democracia argentina, y más particularmente del asedio a nuestra provincia en el marco del denominado Operativo Independencia, SON UN INSULTO A LA MEMORIA COLECTIVA de Organismos de DDHH, partidos políticos y sociedad civil, y un menosprecio al proceso judicial llevado a cabo en estos momentos en tribunales de la provincia, que es ni más ni menos, el juzgamiento a genocidas implicados en la tortura y desaparición de 271 habitantes de ésta provincia, en la antesala del golpe del 76.
Esperamos saber quién fue el responsable provincial y nacional, y que se aparte del cargo a quien fuere encargado de la organización de dicho evento por las calles tucumanas; y exigimos respuestas al gobierno por permitir o no aplicar las medidas protocolares correspondientes para impedir la exhibición pública de ese mensaje de odio contra la historia, la democracia argentina, y la memoria de nuestros compañeros, hijos y hermanos desaparecidos.
No olvidamos! No perdonamos! No nos reconciliamos!

Firmas:

martes, 5 de julio de 2016

Viernes 1 de julio: La libertad vigilada

  • por Fabiana Cruz y Hugo Hernán Díaz para el Diario del Juicio
PH Archivo Operativo Independencia - Gentileza Archivo Nacional de la Memoria



En el marco del denominado Operativo Independencia, durante la mañana del día viernes declaró por videoconferencia desde la provincia de Neuquén, Haydee Alicia Lampugnani, esposa de Guillermo Eduardo Díaz Nieto (desaparecido junto a Pedro Antonio Medina y José Teodoro Loto). La testigo  hizo una reconstrucción de los hechos que contextualizaron el secuestro de su esposo en nuestra provincia. “El changuito”, como le decían a Guillermo, militaba en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y en Montoneros. Junto a su esposa tenían el sueño de vivir en Tucumán con sus hijos de 2 y 3 años de edad. El 8 de febrero de 1976, cuando Guillermo se fue para Simoca junto a “Cicuta” López fue la última vez que su familia y amigos supieron de él.

Lampugnani relato que un día mientras leía el periódico local La Gaceta encontró un artículo en el cual se hacía mención a un auto que había explotado en calle Crisóstomo Álvarez con cuatro personas en su interior. “Desde un primer momento sentí algo, sabía que él había muerto ahí”, dijo. Sin embargo hasta la fecha esos datos no fueron comprobados. Más adelante seria la madre del santiagueño José Loto quien mandaría una carta a la esposa de Guillermo planteando la misma hipótesis. Durante su declaración, Haydee contó que  fue detenida en la calle cuando ya estuvo instaurada la dictadura militar, en el año 1976. Sus hijos quedaron cargo de los abuelos paternos en la provincia de Catamarca.

lunes, 4 de julio de 2016

Jueves 30 de junio: El relato de los hermanos Liacoplo

  • por Exequiel Arias para el Diario del Juicio
PH Elena Nicolay


Juan Eduardo Liacoplo tenía aproximadamente 24 años cuando fue secuestrado por fuerzas militares. Recuerda el sospechoso allanamiento que se realizó en su domicilio: fuerzas uniformadas irrumpieron en su casa situada en Italia 239 en la cual vivía junto a su esposa, su bebé recién nacido, su madre y su hermano. “Yo no estaba en ese momento, estaba mi señora, María Josefa Galante. Luego llegaron mi madre y mi hermano”, relata ante el Tribunal Oral Federal que juzga a 19 acusados por delitos de lesa humanidad (torturas, violaciones, secuestros y asesinatos) durante el Operativo Independencia, en Tucumán.

Su hermano, Roberto Jorge Liacoplo (el “Negro”), completa con exactitud el relato de Juan. “Nuestra pesadilla empieza el cinco de febrero de 1975: cerca de las 10.30 de la mañana, llega a nuestra casa una fuerza de tareas compuesta por personal del ejército argentino y por personal de la policía”. Recuerda que fue un allanamiento exhaustivo, de dos horas, y que le preguntaron por su hermano.  Juan Eduardo estaba en el trabajo, por lo que el teniente a cargo le deja una citación para que se presente en el ingenio de Lules.

Un año atrás, hacia finales de 1974, se había instalado  en el casco del ex Ingenio  Lules una base de operaciones militares que también funcionaba como centro clandestino de detención.  Allí funcionaba la Compañía Cóndor, con base en Tupungato, Mendoza y que tenía al mando al teniente coronel Pelagatti. “Él monitoreaba los allanamientos, las detenciones y los secuestros – relata Roberto – era el terror de Lules”.