martes, 25 de octubre de 2016

Todos somos HIJOS de la misma historia

Video realizado por la Dirección de Servicios de Comunicación Audiovisual de la Universidad Nacional de Tucumán, sobre el Diario del Juicio Tucumán.


jueves, 20 de octubre de 2016

Crónica viernes 14 de octubre: "¡No nos han vencido... vamos a volver!"

  • por Hugo Hernán Díaz para el Diario del Juicio
El genocida Albornoz rodeado de otros imputados
PH Elena Nicolay


María Julia Cantos Carrascosa. Con tan solo 12 años de vida, María Julia Cantos Carrascosa sufrió una pesadilla que hasta el día de hoy recuerda todo los días de su vida, eran frecuentes los allanamientos en su casa “entraban y te apuntaban, buscaban libros y armas” “… vivir con esto forma parte de nosotros”.  Su hermano Daniel, quien para ese entonces tenía apenas 19 años se vino a Tucumán (la familia residía en Santiago del Estero) producto de las constantes persecuciones y amenazas de los militares santiagueños, encabezados por Musa Azar. “Huevo”, como lo conocían sus amigos, durante su estadía en Tucumán andaba errante, no tenía casa y dormía donde se podía.

Daniel sería encarcelado, para luego ser cobardemente fusilado por la espalda cuando intentó escapar. Solía tener encuentros con su padre y siempre le dijo que estaba bien, que esté tranquilo.

Cuando el padre de la familia Cantos Carrascosa vino a retirar el cuerpo fueron numerosos los problemas que tuvo. En un primer momento lo llevaron a reconocer cuerpos en la morgue, eran aproximadamente 24 y todos tenían signos de tortura y muchos disparos, claramente habían sido fusilados y no muerto en un enfrentamiento entre militares y guerrilleros como intentaban hacerle creer. El día del entierro de Daniel (ya en Santiago del Estero) se montó un operativo con cientos de policías.

Entre lágrimas María Julia recordó, “mi mamá antes de morir nos decía que averigüemos algo de Daniel”. También dijo: “A partir de lo que le pasó a Daniel fuimos una familia muy marcada, sufrimos mucho el 'por algo será' ”.

Finalmente la testigo concluyó con dos frases contundentes: “… en 2003 seguíamos en las mismas situaciones que en 1975, el secretario de seguridad era quien había entrado a mi casa (Musa Azar).”

“Mi papá tiene un estado depresivo importante (a causa de lo sucedido con Daniel)…Tenemos derecho a saber quiénes fueron los responsables de esto, ya pasaron 41 años”.

martes, 18 de octubre de 2016

Tres desaparecidos, tres familias, 41 años de búsqueda y lucha: los casos de Amalia Moavro, Claudio Slemenson y Hugo Daniel Trenchi.

  • por Ana Melnik para el Diario del Juicio
PH H.I.J.O.S. Tucumán


El secuestro y desaparición de sus hijos fue la trágica circunstancia del encuentro entre Nélida Moavro, Aída Willberg y Bárbara Minor Schumhz. Se conocieron y entablaron relación intentando dar con el paradero de sus hijos, en la Jefatura de Policía y Tribunales, buscando información e iniciando todos los trámites legales posibles. Sus búsquedas tenían varios puntos en común: Amalia Clotilde Moavro de Patiño, Claudio Alberto Slemenson y Hugo Daniel Trenchi Minor fueron secuestrados el mismo día, el 4 de octubre de 1975. Slemenson y Trenchi fueron secuestrados juntos.

María Moavro y Adriana Slemenson, hermanas de Amalia y Claudio declararon el pasado 13 de octubre. Ambas continúan, actualmente, la búsqueda iniciada por sus padres, con la misma firmeza y tenacidad, esperando encontrar los restos de sus hermanos y a la expectativa del fallo de la justicia.

María Moavro, además de declarar en este juicio por el secuestro y la desaparición de su hermana Amalia, continúa todavía -junto a su búsqueda-, la de su sobrina, la hija que Amalia tuvo en cautiverio entre marzo y abril de 1976.

Amalia tenía 27 años y un embarazo de 3 meses y medio. Fue secuestrada junto a su compañero, Héctor Mario Patiño, el 4 de octubre por la madrugada. Por entonces vivían en una casa en la calle San Miguel 623. Élla era profesora de francés y él arquitecto. Ambos militaban en la organización Montoneros.

lunes, 17 de octubre de 2016

Noticias de ayer

  • por Marcos Nahuel Escobar para el Diario del Juicio
PH Archivo H.I.J.O.S. Tucumán


Daniel Cantos Carrascosa,  Hugo Silvio Macchi, Adan Rodolfo Leiva, Guillermo Abregú y Abel Herrera. Cinco militantes del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), secuestrados entre el 15 y el 17 de septiembre de 1975 y asesinados una semana después aproximadamente.

Los testimonios de sus parientes permiten rearmar una complicada historia que permite vislumbrar la complicidad de los medios de comunicación en la construcción del relato que las fuerzas armadas construyeron para intentar justificar el accionar represivo llevado adelante durante el Operativo Independencia.

A raíz de un comunicado publicado en “La Gaceta” de Tucumán el 8 de Octubre del mismo año (luego replicado por “El Tribuno” de Salta y “La Voz” de Bs. As.) los familiares de las víctimas se trasladaron hasta el Cementerio del Norte solo para encontrarse con los restos de sus seres queridos mutilados y con claros signos de torturas.

El comunicado en cuestión informaba sobre un supuesto enfrentamiento entre efectivos del Ejército y una fracción del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) (brazo armado del PRT) en plena ciudad de Yerba Buena, en el cual habrían caído abatidos los jóvenes.

Inés Eugenia Simerman, testigo que declaró el jueves 13 de octubre, afirma que una tía de Abel Herrera, recorrió la zona del supuesto enfrentamiento entre el 16 y el 17 de septiembre  de 1975 preguntando a los vecinos sobre lo ocurrido y pudo comprobar por sí misma que este relato fue una mentira construida para tapar el secuestro y asesinato de los militantes.

jueves, 13 de octubre de 2016

Presentación del libro "Todos somos HIJOS de la misma historia"



"TODOS SOMOS HIJOS DE LA MISMA HISTORIA" de Tina Gardella, es el nombre del libro que presentaremos el Jueves 13 de Octubre, a las 20hs en el Centro Cultural Virla.

El libro del Juicio Jefatura II-Arsenales II, Megacausa Tucumán, de Mary Esther Gardella, fue editado por la editorial Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Tucumán.

Este libro presenta una mirada, reflexión y análisis sobre las tensiones y potencialidades del encuentro articulado entre la Agrupación H.I.J.O.S. Tucumán, el colectivo de comunicación popular La Palta y los estudiantes de Ciencias de la Comunicación de la UNT, para la producción de estrategias de comunicación en relación al VIº Juicio de Lesa Humanidad que se llevó adelante en Tucumán. Experiencia que desde la “escena del juicio” trascendió lo meramente jurídico que le es inherente a todo juicio, para constituirse en acontecimiento histórico-político-cultural que permite reflexionar al conjunto de la sociedad tucumana acerca de cómo y porqué pasó lo que pasó.

Ese análisis y reflexión está configurado por los actores socio-político-culturales: la Agrupación H.I.J.O.S. Tucumán y los estudiantes de comunicación, actores desde las prácticas y matrices desde donde se instituyen como tales; la escena del juicio como dimensión histórico-política más que filosófico-jurídica; las estrategias comunicativas para la producción del Blog de la Megacausa desde una comunicación para el cambio social y político que promueve y es garantía de creatividad y transformación en la vida de nuestra comunidades.

Los invitamos a seguir haciendo colectivas las luchas y a compartir junto a nosotros la génesis, retratada en este libro, de la extraordinaria experiencia que fue y es del Diario del Juicio Tucumán.

¡Los esperamos!

miércoles, 12 de octubre de 2016

“Yo no fui militante del ERP, cosa que me arrepiento”

  • por Hugo Hernán Díaz para el Diario del Juicio
Secuestro de libros de una imprenta del PRT-ERP
PH Archivo Operativo Independencia - Gentileza Archivo Nacional de la Memoria


Reconstrucción en base al relato del testigo Rubén Vladimiro Milstein.

En el año 1977 Jacobo Milstein, dirigente del Partido Comunista, vivía junto a su esposa en Alberdi, Tucumán. Rubén Vladimiro Milstein, por su parte, quien era uno de los hijos de dicha familia residía en Buenos Aires.

Fue el 24 de marzo de ese mismo año cuando Rubén Vladimiro fue secuestrado por  personal militar de la fábrica donde trabajaba, en la ciudad de Morón. “Me secuestraron por haber pedido un aumento de sueldo mínimo para los empleados”.

En referencia a los militares el testigo sentenció: “convirtieron un ejército sanmartianiano en un ejército represor de su propio pueblo. Pueblo que les paga su propio sueldo, que los viste, que los arma. Por eso digo que… yo no fui militante del ERP, cosa que me arrepiento”.

martes, 11 de octubre de 2016

“¿Cómo está, señor Albornoz?”

  • por Fabiana Cruz para el Diario del Juicio
Roberto Heriberto "el tuerto" Albornoz, Jefe del D2
imputado en ésta causa, 5 veces condenado en otras
PH Paloma Cortéz Ayusa


Roberto Mario Sosa tenía 24 años de edad en el año 1975, era militante del PRT (Partido Revolucionario de los Trabajadores) y vivía en el Barrio Ciudadela con su madre, hermanos y su esposa. Para ese período, había conseguido un trabajo como reemplazante de reparto de correspondencia en la Empresa de Correo Postal “Oca”. A mediados de septiembre, se encontraba yendo a su trabajo en su motocicleta cuando notó que un sujeto corpulento lo vio y corrió hacia un vehículo Peugeot 504 de color negro, donde había 3 personas vestidas de civil. Roberto se percató de que aquél vehículo lo estaba persiguiendo, seguidamente intentaron volcarlo chocándole en la parte trasera de la moto. Luego de dos intentos fallidos comenzaron a tirotearlo, por lo que Sosa decidió volver a su casa y resguardarse dentro, pero ya en la vereda lograron tirarlo y se levantó corriendo hasta poder ingresar al domicilio, recibiendo una bala por la espalda que no logró paralizarlo.

En la casa se encontraba su mujer con la hija de ambos en brazos, Sosa fuera de sí y asustado, fue rápidamente hasta el fondo del terreno y saltó la tela metálica que lo separaba del terreno de su vecino para poder refugiarse. Le costaba respirar y no sabía qué hacer, hasta que tuvo conocimiento de que en toda la manzana se estaba montando un operativo para retenerlo, y decidió finalmente salir. Los vecinos, que conocían al hombre,  comenzaron a insultar a los efectivos mientras estos lo subían a un vehículo.

Roberto se encontraba herido, por lo que fue trasladado al Hospital Padilla. Allí estuvo internado alrededor de dos semanas con custodia policial hasta que le dieron el alta y lo pudieron trasladar a la Jefatura de la Policía. En aquél lugar estuvo algunos días parado de cara hacia la pared, con los ojos vendados y las manos atadas. Fue entonces cuando advirtieron que Roberto necesitaba nuevamente atención médica y se lo llevaron al Hospital Militar. Apenas llegó lo desnudaron, le pusieron una bata de enfermo y le ataron los pies.

lunes, 10 de octubre de 2016

Crónica Jueves 6 de Septiembre

  • por H.I.J.O.S. Tucumán para el Diario del Juicio

Todos los jueves y viernes seguí las audiencias en vivo desde el hashtag #MegacausaOI en Twitter y enterate del minuto a minuto de lo que va sucediendo en el juicio más grande del norte argentino, la megacausa Operativo Independencia.

El siguiente es un storify de lo sucedido en la audiencia del día jueves 6 de septiembre de 2016.

viernes, 7 de octubre de 2016

Los abatidos de una guerra falsa

  • por Exequiel Arias para el Diario del Juicio

PH Elena Nicolay


“¿Me escucha, señor presidente?” preguntó Jorge Omar Lazarte el pasado jueves 29 de septiembre. El imputado, que participa de las audiencias de la megacausa “Operativo Independencia” por teleconferencia desde Comodoro Py, pidió la palabra ante el Tribunal con el objetivo de contextualizar el período histórico en el que se desarrollaron los eventos que están en juicio.

Lazarte formuló una serie de consideraciones que, en sus palabras, se oponen al “relato subjetivo, parcializado, plagado de manipulaciones, inexactitudes y falsedades” que atravesarían tanto los documentos oficiales del Ministerio Público Fiscal como los testimonios de las víctimas, y que “no dan cuenta de un período muy importante de la historia argentina”. En esta acusación expuso, como argumento pilar, la afirmación de que “la República estaba en riesgo” y que la respuesta del gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón fue acertada debido a la pre-existencia de un contexto bélico en el sur de la provincia: “Muchos podrían tomar como verdadero que, sin motivo cierto, las Fuerzas Armadas y de seguridad desplegaron sus efectivos en el sur provincial” sostuvo Lazarte. En el mismo sentido, agregó que la presencia en Tucumán de las Fuerzas Armadas no tuvo la impronta de un ejército de ocupación, sino que surgió como respuesta oficial ante la emergente necesidad de proteger la integridad territorial de la provincia, en el marco del “escenario real de una guerra revolucionaria”.

Esta aseveración del imputado, que se encuentra en perfecta sintonía con la “teoría de los dos demonios” (la falacia de que la represión ilegal fue una respuesta a la violencia de la guerrilla), fue luego respaldada por otros argumentos de matices similares: “El PRT tenía intenciones de crear un brazo armado y el ERP quería instalar una zona liberada, conformando un estado independiente en el sur de la provincia, para luego pedir el reconocimiento internacional de las Naciones Unidas: buscaban cambiar nuestra Argentina tradicional, con sus virtudes y defectos, por la patria socialista en el marco del avance del comunismo; querían vulnerar nuestra soberanía nacional” sentenció.

jueves, 6 de octubre de 2016

Crónica viernes 30 de Septiembre: "Un poco humanos"


  • Por Fabiana Cruz y Hugo Hernán Díaz para el Diario del Juicio
Septiembre de 1975
PH Archivo Operativo Independencia - Gentileza Archivo Nacional de la Memoria



Flavio Fernando Soria Ovejero nació el 9 de septiembre de 1974, y vivió el secuestro de su padre Fernando Arturo Soria Ovejero, un mes antes de cumplir su primer año de vida. Debido a la corta edad que tenía, debió hacer una reconstrucción de los hechos a partir de los relatos familiares y de amigos.

Fue un 20 de agosto del 75’ en horas de la madrugada, cuando un grupo militar rompió la puerta de su casa en Santa Lucía y se llevaron al por entonces militante de la agrupación Montoneros Fernando Soria Ovejero. El 11 de septiembre el cuerpo de la víctima fue encontrado en casa de gobierno, fusilado. “Tenía más de treinta tiros en todo el cuerpo” relató Flavio. Además contó otra particularidad: “En el velorio la mayoría de las personas que habían no eran amigas, ni familiares de mi padre”.

Su madre por su parte, Elvira Rosa Roldán, era seguida constantemente por dos personas. Él junto a su madre fueron secuestrados por unos días en los que permanecieron en la escuelita de Santa Lucía. Amenazaban a Elvira con matar a Flavio, a quien se referían como “el paquetito”. Durante el cautiverio, el niño perdió mucho peso y estaba en mal estado.

Producto de la constante aplicación de picana eléctrica Elvira tiene actualmente los dedos del pie quemados. Al ser liberados fueron tirados en un río de la zona.

martes, 4 de octubre de 2016

El secuestro de los hermanos Mercado


  • por Valeria Totongi para el Diario del Juicio
 PH Archivo de H.I.J.O.S. Tucumán



Cristina Mercado tenía 8 años cuando vio cómo secuestraban a su padre. Lo vio todo desde abajo de la cama donde se había escondido, mientras le tapaba la boca a su hermana pequeña para que no llorara. Vio cómo le pegaban a su abuela y la desmayaban de un culatazo en la cabeza. Vio a su abuelo caer junto a su esposa, vio que los que se llevaron a su papá, Antonio Manuel Mercado, tenían capas verdes, de soldado, y llevaban escopetas. No pudo ver, aunque sí escuchó, un disparo. 

Tiene grabado en la memoria que esto ocurrió el 23 de octubre de 1975. Y que eran muy pobres y que a su padre lo perseguían. 

En su declaración del 29 de septiembre ante el Tribunal Oral Federal de Tucumán, Cristina rememora que, en esa época, vivía con su padre, su hermana, sus abuelos y su madrastra, que tenía otros dos hijos propios. 

Supo también que a sus dos tías, Adela y María, hermanas de Antonio Manuel, ya las habían secuestrado dos meses antes, en la misma noche del casamiento de una de ellas. 

lunes, 3 de octubre de 2016

Crónica Jueves 29 de Septiembre: “no te des la vuelta, volá o sos boleta”

  • por Marcos Nahuel Escobar para el Diario del Juicio
Vista de las aulas donde mantuvieron cautivos a los secuestrados en el ex CCD "La Escuelita de Famaillá", actual Sitio de Memoria
PH Archivo de H.I.J.O.S. Tucumán



Arsenio Fabio Pedraza y Segundo Antonio Villagrán, amigos de toda la vida. Oriundos los dos de Bella Vista, comparten una serie de experiencias que los unen más allá de cualquier amistad convencional. El pueblo, el Ingenio, los amigos, su secuestro, su estadía simultánea en el Centro Clandestino de Detención (CCD) “La Escuelita” en Famaillá, el hecho de que fueron liberados la misma noche, la picana, la tortura, las quemaduras, los golpes, las cicatrices, la jubilación en el Departamento de Vialidad de la Provincia. Ambos declararon ante el Tribunal Oral Federal de Tucumán el mismo día, jueves 29 de septiembre. Uno después del otro.

Pedraza, quien ya había prestado declaración ante la Comisión Bicameral de Tucumán anteriormente y ante el Juzgado Federal, comienza a relatar su secuestro en agosto de 1975.


El testigo cuenta que efectivos de la policía fueron a buscarlo a casa de su madre pero -al no encontrarlo- dejaron la orden de que debía notificarse en la comisaría de Bella Vista, de lo contrario volverían a buscarlo.